Francisca García-Moreno, candidata a presidir el Icomem, propone organizar concursos públicos para contratar servicios y recuperar talento del extranjero.

Tener un colegio profesional del siglo XXI es el principal reto que se ha propuesto Francisca García-Moreno Nisa, candidata a presidir el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (Icomem) durante los próximos cuatro años. “Seguimos teniendo la misma estructura de organización y participación de mediados del siglo pasado”, critica.

Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Príncipe de Asturias, es una firme defensora del voto electrónico y en trabajar por la transparencia como forma de acercar el Icomem al colegiado.

García-Moreno Nisa, al frente de la candidatura “Colegio Reload”, compite contra otros tres candidatos: Manuel Martínez-Sellés (cuya entrevista puede leer aquí), Juan Evangelista Ruiz de Burgos Moreno y Miguel Ángel Sánchez Chillón, actual presidente colegial.

PREGUNTA.- Dígame qué diferencia a su candidatura de las otras listas.

RESPUESTA.- Creo que hay tres hechos fundamentales que diferencian nuestra candidatura de las demás:. La primera y más clara es la apuesta por la presencia femenina en los cargos. En un Colegio de Médicos como el de Madrid, donde las mujeres somas mas del 75% de los colegiados, lo lógico es que estemos en la directiva, desde la Presidencia y desde las diferentes vocalías y cargos, algo que desgraciadamente no sucede ni en las otras candidaturas ni en órganos de representación más general como la OMC. 

El segundo es nuestra apuesta por la modernización del Icomem. Seguimos teniendo la misma estructura de organización y participación de mediados del siglo pasado, con una estructura de compromisarios que no se cubre o con una participación mínima y con unos estatutos también del siglo pasado que parece que no se quieren reformar para permitir la participación directa de los profesionales en las decisiones, creando unos vínculos intermedios que acaban delegando las decisiones en una elite muy tradicional. 

El tercero es nuestra actitud reivindicativa, lejos de la política o de la actividad sindical. Un colegio de médicos debe defender a sus colegiados, sean del sistema público o del privado, asistenciales o no, frente a otras profesiones y colectivos; aportando siempre soluciones de forma constructiva, sin esperar a situaciones críticas, pero haciendo públicas las decisiones e iniciativas erróneas o el funcionamiento abusivo contra los médicos.

Sin el voto electrónico, estamos pidiendo un sacrificio a los profesionales que en plena pandemia nos genera dudas morales

P.- ¿Cuál es el servicio al colegiado que habría que reforzar en el próximo mandado?

Lo más urgente es fomentar la participación del colegiado. En esta línea, es básico desarrollar el voto electrónico que permita que todos los colegiados tengan la misma facilidad para ejercer su derecho al voto y decidir. Independientemente de que sea una promesa incumplida de la Junta Directiva anterior, no es de recibo que en estas elecciones sólo se pueda votar presencialmente en menos de 20 mesas o por correo (siguiendo un procedimiento que obliga al colegiado a desplazarse al colegio para solicitarlo).

Los médicos madrileños han hecho un esfuerzo enorme para implantar la teleconsulta en un tiempo récord y el Icomem no ha conseguido implantar el voto electrónico ni antes del 12 de marzo, fecha en la que se convocaron las elecciones, ni después, dificultando así la participación de colectivos profesionales dispersos como la atención primaria, la Urgencia extrahospitalaria, los médicos no asistenciales e incluso médicos hospitalarios de centros donde no hay mesa electoral. Luego nos quejaremos de la escasa participación, pero sin el voto electrónico estamos pidiendo un sacrificio a los profesionales que en un momento como el de esta pandemia nos genera dudas morales. 

P.- ¿Se está persiguiendo a los médicos? Todas las candidaturas coinciden en reforzar el servicio jurídico frente a amenazas o reclamaciones; algunas hablan incluso de crear a un Defensor del Médico…

Desgraciadamente, a pesar de las muestras de cariño que hemos recibido por parte de la población, sí que es cierto que la figura del médico está en cierta medida perseguida. Es preocupante, y la OMC así lo ha puesto de manifiesto, que las agresiones a médicos van en aumento, algo que en el ICOMEM hace años fue una causa de intervención, pero que en esta legislatura ha pasado desapercibido.

Desde hace tiempo, a nivel personal, todos los miembros de la candidatura hemos mostrado nuestra preocupación por este problema. Y así lo hemos reflejado específicamente en nuestro programa con una propuesta firme para reconocer a todos los médicos, no sólo a los que trabajen en el sistema público, como autoridad (de hecho, así está reflejado en el Código Penal) y ejercer acciones legales en casos de agresiones.  

Además, es público que en los últimos años se han producido situaciones en las que otras profesiones sanitarias han intentado “usurpar” funciones específicas del médico con una actitud pasiva del Icomem, que en algunos casos no ha llegado ni a pronunciarse, posiblemente por no estar en proceso electoral, como está pasando en los últimos meses. En este sentido, ha tenido bastante repercusión mediática las discrepancias que han existido entre los especialistas de Medicina Física y Rehabilitación con otros profesionales no médicos en Extremadura y Canarias. Si en Madrid se dieran unas circunstancias similares la respuesta del colegio debería ser rápida y rotunda en la línea de defender la profesión médica. 

P.- ¿Qué propuestas tiene su equipo para atención primaria?

La atención primaria es una estructura que engloba a profesionales con diferente identidad: médicos de familia urbanos, médicos de familia  rurales, médicos de familia de urgencia extrahospitalaria….. y que engloban a un número muy elevado de profesionales de Madrid. La situación de este servicio esencial ha hecho que los profesionales hayan dirigido hacia nosotros muchas demandas y propuestas para mejorarlos. En nuestra candidatura, varios de sus componentes proceden de este ámbito asistencial.

Todos ellos han recogido las necesidades de los profesionales de atención primaria y que nos han llevado a elaborar unos planes de desarrollo que vienen reflejados en nuestro programa. Fundamentalmente son potenciar la figura del médico de primaria como garante de la atención integral del paciente crónico, diálogo continuo con la Administración, redefinir el concepto de “accesibilidad” y mejoras en el sector de la urgencia extrahospitalaria (SAR, SUMMA, SAMUR).

Tampoco hay que olvidar la idiosincrasia de la atención que prestan los médicos rurales, precisa de planes específicos que garanticen aspectos como que las guardias se realicen con una dotación suficiente de personal que garantice calidad asistencial. 

Los concursos públicos evitan la connivencia con algunas empresas que intentan retomar el poder que tuvieron en el Icomem hace años

P.- ¿Qué cree que necesitan los colegiados del Icomem que trabajan para el sector privado? 

Que los representemos y velemos por sus intereses igual que a los que trabajan en el sector público. Por ejemplo, promoveremos un programa de interlocución con centros asistenciales privados, en pro de una cultura de integridad que defienda y garantice la adecuación del ejercicio profesional, las buenas prácticas y la dignidad profesional. Una Comisión de Médicos de Ejercicio Libre será clave para esto. 

Pero también estarán muy presentes en el Icomem, con nuestra candidatura, los médicos que trabajan en hospitales de gestión indirecta. Sus peculiaridades de trabajo y desarrollo profesional son “especiales” y deben ser reconocidas a todos los niveles.

P.- Habla en su en su programa, en cuanto a la contratación de servicios en el colegio, de concursos públicos, de central de compras…¿cree que no ha sido transparente la última directiva? ¿Toma este modelo inspirado en otros colegios profesionales?  

No se trata de valorar negativamente la gestión de la Junta Directiva saliente, si no de hacer propuestas que mejoren la gestión del colegio y eviten la “comercialización” del mismo. En nombre de la trasparencia y la mejor gestión, este es el camino que están tomando otros colegios profesionales y va en nuestra línea de favorecer la transparencia en las decisiones.

Hacer una declaración de patrimonio antes de la toma de posesión del Icomem no implica que las decisiones tomadas sean correctas y los criterios de los concursos públicos evitan la connivencia con algunas empresas o corredurías que intentan retomar el poder que tuvieron en el Icomem hace años. 

P.- Otra de sus propuestas es crear una oficina de apoyo al regreso de médicos que están en el extranjero.  ¿Qué cree que buscan estos profesionales?  

La situación de los médicos que están ejerciendo en el extranjero y su dificultad para volver a España siempre ha sido una preocupación. De hecho, era un proyecto específico de mi candidatura a la Secretaría de la OMC y esta organización ha mostrado su sensibilidad al problema.

Hemos detectado que los profesionales que desean volver se encuentran dificultades que van desde desconocimiento de la oposiciones u ofertas laborales hasta desconocimiento sobre la burocracia española. Nuestra intención es ofertar un apoyo a todos ellos para facilitar su regreso y que se sientan bien acogidos en su colegio incluso antes de regresar. 

P.- ¿Considera que algún colectivo médico o problema no ha sido atendido satisfactoriamente por los colegios profesionales?

Han sido muchos los colectivos médicos que nos han traslado su sensación de que el Icomem no los representa o que no les ofrece servicios como por ejemplo la formación en igualdad de condiciones que a otros profesionales. Forenses, Estomatólogos, médicos de servicios de urgencias, no asistenciales, médicos de instituciones penitenciarias, médicos de empresa, militares… Nuestro propósito es acabar con esta desigual y trabajar por todos los profesionales y representarlos por igual independientemente del lugar dónde ejerzan su labor. 

Nuestra intención es apoyar a los médicos en el extranjero para facilitar su regreso y que se sientan bien acogidos en su colegio antes de volver 

P.- ¿Cómo debe ser la relación entre la OMC y el Colegio de Médicos de Madrid?  

Nuestra postura es fomentar una buena relación con la OMC, colaboración en todos los proyectos que nos lo soliciten y aprovechar el foro de encuentro con otros colegios. No tienen ningún sentido que todos trabajemos con el mismo objetivo y sigamos caminos separados. 

P.- La pregunta de rigor: ¿cómo valoran la gestión de la Administración (central y autonómica) de la pandemia de Covid-19?  

Desgraciadamente, en los últimos meses hemos vivido a nivel mundial una crisis sanitaria que ha hecho que la demanda en un corto espacio de tiempo haya superado la capacidad de reacción de las instituciones sanitarias. El análisis de la gestión de esta situación es complejo y habrá que hacerlo con cierta perspectiva. En cualquier caso, el que han hecho 20 expertos españoles y que va en consonancia con el que han hecho medios tan prestigiosos como The Economist, The New York Times y el Financial Times me parece muy acertado.  

El Icomem es una institución que cuenta con un amplio número de profesionales deseosos de colaborar en la mejor gestión de esta situación sanitaria y las instituciones no debería desaprovechar este potencial.

Nuestra posición como colegio sería la colaboración con cualquier entidad que nos lo solicitara, pero sin olvidar la defensa de los médicos, profesión que, si bien en un principio tuvo un reconocimiento social, ahora se está convirtiendo en reclamaciones, insultos e incluso agresiones, algo que el Colegio de Médicos no debería permitir nunca.